Dos goles de Edu Albácar, de penalti dudoso, y Nicki Bille en la primera parte del ‘probablemente mejor derbi alicantino de este siglo’ le bastaron al Elche para imponerse al Hércules en el Rico Pérez y situarse en tercera posición de la clasificación de la División de Plata.
Los de Mandiá, que sufren así su tercera derrota liguera ante su afición, pese a lo cual seguirán líderes una semana más, acortaron distancias en el segundo tiempo con un golazo de Míchel que puso la emoción en el choque, pero no pudieron con la seguridad defensiva de los ilicitanos, cuyos centrales Pelegrín y Etxeita estuvieron soberbios. Al final, los visitantes acabaron con diez futbolistas por la roja directa que vio Beranger ya en el tiempo de prolongación.
Dos goles de Edu Albácar, de penalti dudoso, y Nicki Bille en la primera parte del ‘probablemente mejor derbi alicantino de este siglo’ le bastaron al Elche para imponerse al Hércules en el Rico Pérez y situarse en tercera posición de la clasificación de la División de Plata.
Los de Mandiá, que sufren así su tercera derrota liguera ante su afición, pese a lo cual seguirán líderes una semana más, y que han encajado dos goles en un partido por primera vez en el campeonato, acortaron distancias en el segundo tiempo con un golazo de Míchel que puso la emoción en el choque, pero no pudieron con la seguridad defensiva de los ilicitanos, cuyos centrales Pelegrín y Etxeita estuvieron soberbios.
Un penalti que dará que hablar
El partido comenzó marcado por la tensión y la igualdad, sin que ninguno de los dos equipos se hiciera con las riendas del choque y con alguna aproximación no demasiado peligrosa de cada equipo, como un remate fallido de Urko Vera para los locales, en una acción a balón parado, o un disparo lejano de Nicki Bille que salió cerca del poste.
Y, como suele suceder en los encuentros de rivalidad, una acción puntual fue la que empezó a desequilibrar la balanza de uno de los dos lados. En este caso, del lado de un Elche que estuvo muy bien posicionado y con las ideas muy claras. Fue al cuarto de hora de partido, cuando en una acción sin aparente peligro, en la que Mantecón se alejaba de la portería herculana y se disponía a salir del área, el local Abel Aguilar le derribó y el colegiado, muy cerca de la jugada, no lo dudó y pitó el penalti. Dudoso, cuando menos. Edu Albacar no desaprovechó la pena máxima y abrió el marcador.
El Hércules reaccionó, empezó a tener más posesión de balón, cierto que también porque el Elche le dejaba, y se acercó al área ilicitana. Su ocasión más clara llegó en un disparo de Callejón que Juan Carlos evitó que entrase en su marco al lanzarse al suelo y sacar con la mano un balón que se colaba junto al poste. Y del posible empate se pasó al 0-2, cuando en un córner el central Etxeita le ganó la partida al colombiano Abel Aguilar y su cabezazo lo remachó en el otro palo Nicki Bille, que en el área pequeña metió la punta de la bota para batir a Falcón por segunda vez, algo que no había ocurrido en ningún partido del presente campeonato hasta ahora.
Al descanso se llegó después de que Juan Carlos volviese a evitar el gol del Hércules, al despejar como pudo y con muchos reflejos un córner muy cerrado de Callejón que Abel Aguilar prolongó de cabeza.
No cambió mucho la decoración en el segundo tiempo, con un Elche que tenía totalmente cotrolado el partido y que buscaba el tercer gol más que defender los dos que ya tenía. De hecho, tenía atenazado a su rival y era, pese al 0-2, el único que llevaba algo de peligro a la meta rival. Además, los de Bordalás controlaban el ritmo del encuentro y el juego apenas tenía continuidad.
Un excelso Pelegrín evitó el empate
El Hércules no veía forma de acercarse a la meta de Juan Carlos, aunque mejoró algo el panorama para los locales tras la entrada simultánea al terreno de juego de Míchel y David Aganzo, que le dieron otro aire a su equipo. De hecho y tras un par de acciones provocadas por el segundo, llegó el gol que ponía la emoción que le faltaba al derbi. Fue Míchel quien empalmó una volea con potencia y colocación un balón rechazado por la segura defensa ilicitana, el único al que no pudo llegar Juan Carlos.
Quedaban veinte minutos de derbi, pero el Hércules se siguió mostrando sumamente impreciso y precipitado, mientras que el Elche se rehizo pronto del golpe y volvió a jugar el balón con tranquilidad, a presionar a su rival muy arriba y a ‘maniatarle’ en la medular. Pese a ello, muy atento tuvo que volver a estar Pelegrín para evitar lo que parecía el gol del empate. Faltaban poco más de cinco minutos y Felipe Sanchón se quedaba solo ante Juan Carlos, pero cuando el jugador local, recién salido al campo, se disponía a rematar, apareció el central ilicitano que le impidió rematar a placer.
Al final, los visitantes acabaron con diez futbolistas por la roja directa que vio Beranger, por una dura entrada sobre Tiago Gomes, ya en el tiempo de prolongación.
MARCA.com
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