El Girona se hizo con la victoria (1-0) con un gol de Jandro, que marcó de penalti poco antes de terminar la primera mitad. El
Deportivo no hizo un gran partido, aunque volvió a su juego poco a poco durante la segunda parte. Salamero tuvo un grand debut y ha devuelto al Girona a la senda de un necesitado triunfo para la permanencia. Los coruñeses perdieron hoy tres puntos que podrían necesitar en el futuro.
El partido comenzó muy igualado entra ambos equipos. El nuevo técnico del Girona, Javi Salamero, cambió el esquema de juego y logró que el Girona buscase más la posesión y elaborar las jugadas. Por su parte, el Depor no tenía su mejor partido, incapaz de acercarse con auténtico peligro a la portería del rival. Era un encuentro intenso que ninguna quería dar por perdido.
La ocasión más clara del Depor en estos primeros minutos fue en el 32, cuando Torca hizo una falta cerca del área sobre Bruno Gama. Valerón se la puso en corto a Riki que la pegó con todas sus fuerzas pero el balón se fue contra el travesaño.
Sería la primera de las tres veces que el jugador se encontró con el palo en el partido.Las cosas cambiaron en el minuto 44 de la primera mitad, cuando Jandro, imparable durante todo el encuentro, se acercaba con peligro a la portería del Deportivo. Tras dejar en el suelo a Aranzubia, se deshizo de los defensores y sería entonces cuando, la mano primordial de Colotto, evitó que el disparo se convirtiese en gol.
El árbitro decidió sacar tarjeta roja por tratarse del último jugador, unos metros antes y la sanción habría sido menor. También fue sancionado, aunque con amarilla, Guardado, por meterse a protestar la posición del balón cuando se iba a lanzar el penalti. Aún así, nada pudo con la concentración de Jandro que consiguió marcar pegando el balón a la escuadra y haciendo imposible que Aranzubia pudiese alcanzarlo.
Con uno menos se fue el Depor al descanso, para arrancar la segunda parte mucho mejor organizados y agresivos. Aunque el Girona tampoco bajó su ritmo y siguió presionando la portería de Aranzubia, que gracias a sus actuaciones impidió una mayor diferencia en el marcador.
La segunda mitad fue bastante polémica. Una mano en el área del Depor pudo suponer el segundo penalti a favor del Girona, pero ni Ocón Arráiz ni su asistente vieron la acción y dejaron seguir el juego.
Llegó la expulsión para el Girona cuando, Óscar Díaz, que entró en el minuto 72, vio la segunda amarilla en el 82. Diez minutos le bastaron al jugador para ver la roja. Primero vio tarjeta por una entrada sobre Riki y luego por una mano que evitaba la contra de Guardado. En esta línea, un minuto más tarde el árbitro no amonestó al Deportivo por una jugada similar al considerar que el balón botaba en el control y era involuntaria.
Pese a unos últimos minutos muy intensos en el que el Deportivo buscaba el gol del empate, no llegaron las tablas al marcador y el Girona se quedó con los tres puntos en casa. Victoria importante para uno de los últimos de la clasificación, que ha logrado derrotar al líder y creer aún en la permanencia. El Depor, pese a la derrota, seguirá terminando líder de Segunda cuando acabe la jornada.















