Primero de abril, día de sonrisas, bromas y chanzas al vecino. La traducción al italiano del día de los Santos Inocentes de España llega este día de primavera a Italia con el nombre de ‘Pesche d’Aprile’, ‘Pez de Abril’, cuídate de tus amigos. A las 21.45, en el Juventus Stadium de Turín, la lucha por la Liga italiana no es una broma para el equipo local de Antonio Conte, que recibe a un tremendo ‘bromista’ : el Nápoles.
Quien gasta las ‘bromas’ más pesadas a sus rivales es uruguayo, se llama Édinson Cavani, tiene 25 años, juega la temporada de su vida-segunda en Nápoles, aún debe subir más escalones por mentalidad y por edad-, suma 19 goles en la Serie A, cinco en la Champions y cuatro en la Copa Italia, en la que le falta por disputar la final el 20 de mayo, precisamente contra la Juventus.
Pero tampoco viajan para gastar bromas los vecinos del Vesubio, ansiosos por desbancar a la Lazio del tercer puesto que da derecho a la Champions League del próximo curso. Llegarán al norte con el machete calado.
Nada desestabiliza al delantero de Salto. Ni el robo a su casa napolitana en octubre, cuando había viajado para jugar con Uruguay eliminatorias sudamericanas, ni los actuales rumores de ‘partenza’ a otros horizontes cuando termine la campaña. Sus objetivos están subrayados: siempre, el próximo partido y desde ya el título de Copa. Más allá, quiere llevar al Nápoles a la Champions, marcar goles, terminar el campeonato como máximo realizador -está a tres de Zlatan Ibrahimovic, que ha anotado 22- y decidir sobre su futuro a finales de mayo. Por este orden.
“Estoy sereno, tranquilo, felicísimo en Nápoles. El episodio del robo ya pasó, ahora estamos encantados. Siento el afecto de la gente y este calor me hace feliz. Aquí nació mi hijo, e incluso, aunque nuestra sangre sea uruguaya, para mí, Bautista será siempre napolitano. El domingo vino al campo y al estadio por primera vez. Queríamos que respirara el aire del San Paolo, porque para mí cualquier partido delante de nuestro público es una emoción única, escalofriante”, dijo Cavani este jueves a la emisora oficial del Nápoles, Radio Marte.
“La Juve no ha perdido aún, esperamos poder ganarla”, continúa el uruguayo de Salto, a quien se le pregunta por sus recuerdos de los tres goles que le endosó a la Juventus la temporada pasada (jornada 19ª, en enero) en San Paolo. “Es un recuerdo que siempre llevaré conmigo”, dijo. Esta temporada repitió la hazaña del triplete, en el estadio napolitano, al otro grande del Calcio, el Milan.
“Jugar contra la Juve siempre es muy importante para los napolitanos y, por lo tanto, lo es también para mí”, dijo a propósito del próximo partido. “Es importante para nuestra temporada. Estamos concentrados y trabajando de la mejor manera. Vamos a dar lo máximo, porque nuestro objetivo es el tercer puesto. Este año hemos hecho una Champions estupenda y ha sido una experiencia fantástica. Ahora buscaremos recuperarla para poder vivir una aventura igual la próxima temporada”.
Un paso atrás en el objetivo fue el partido de Liga del domingo pasado, con Bautista en el palco. El Nápoles ganaba 2-0 al Catania -un gol de ‘papá’- y se dejó empatar en los últimos minutos. “Nos faltó experiencia para llevarnos los tres puntos. En este aspecto debemos mejorar, y lo haremos, porque hay mucha ambición en el equipo”, explicó Cavani.
“Particularmente he mejorado mucho respecto a cuando lo hacía en Palermo, gracias a mi posición en el campo. [El entrenador Walter] Mazzarri me ha cambiado la manera de jugar y me ha dado confianza y convicción en mis posibilidades”, añadió Édinson Cavani. “Nuestro grupo ha crecido mucho a sus órdenes, tanto que espero podamos mejorar aún más en el futuro”. Un porvenir que no se desarrollará necesariamente fuera de la ciudad partenopea: “Mi futuro dependerá de muchos factores”, dice Édinson Cavani.
No muy lejos, está la final de Copa, “un gran acontecimiento” y la posibilidad de un título muy deseado. “Falta más de un mes y medio, pero sabemos que será muy importante. Siempre dije que lo mejor que me podría ocurrir es ganar algo con el Nápoles. Entrar en la historia de esta ciudad será una sensación única”.
Sin obsesiones, pero sin renunciar a nada, también le haría ilusión terminar como máximo goleador de la Serie A, un título que no corresponde a ningún jugador del Nápoles desde hace décadas. “También sería mi deseo, mentiría si no lo dijera. Eso supondría que mi contribución al equipo habría sido muy grande. Y también para quedar en la memoria de la gente como el Matador de Nápoles”.















